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Potaje de Garbanzos, Espinacas y Bacalao (Potaje de Vigilia)

Un potaje tradicional y reconfortante, perfecto para Semana Santa, con garbanzos, espinacas frescas y bacalao desalado. Una versión express del clásico potaje de vigilia.

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Potaje de Garbanzos, Espinacas y Bacalao (Potaje de Vigilia)
15 minPreparación
20 minCocción
35 minTotal
FácilDificultad
2Raciones
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El potaje de garbanzos, espinacas y bacalao es un plato de cuchara emblemático de la gastronomía española, especialmente popular durante la Cuaresma y Semana Santa. Esta receta es una versión express del tradicional potaje de vigilia, adaptada para aquellos días en los que el tiempo apremia pero no queremos renunciar al sabor auténtico y reconfortante de la cocina casera.

La clave de este potaje reside en la calidad de sus ingredientes y en un sofrito bien elaborado. Utilizar garbanzos ya cocidos agiliza mucho el proceso, mientras que el bacalao desalado aporta un toque salino y umami inconfundible. El pimentón dulce no solo da color, sino que también profundiza el sabor del sofrito, creando una base aromática perfecta para el resto de los componentes.

Para conseguir una textura más espesa y melosa de forma natural, un truco es triturar una pequeña porción de los garbanzos cocidos con un poco de caldo y reincorporarlos al potaje. Esto ayuda a ligar los sabores y a darle cuerpo sin necesidad de añadir espesantes artificiales. Además, es importante no sobrecocer las espinacas para que mantengan su color vibrante y sus propiedades nutricionales. Este potaje se conserva bien en la nevera durante 2-3 días y es ideal para preparar con antelación.

Preparación

  1. 1
    ⏱ 8 min

    Pica finamente la cebolla y los dientes de ajo. En una cazuela, rehoga la cebolla y el ajo a fuego medio con un buen chorro de aceite de oliva hasta que la cebolla esté bien pochada.

  2. 2
    ⏱ 4 min

    Agrega el tomate triturado al sofrito y cocina bien. Incorpora una cucharadita de pimentón dulce, remueve un par de veces y añade las migas de bacalao desaladas. Cocina con el sofrito durante un par de minutos.

  3. 3
    ⏱ 7 min

    Incorpora los garbanzos cocidos a la cazuela. Cubre con el caldo de pescado o verduras y hierve a fuego suave durante unos 5 minutos. Para espesar, puedes triturar un par de cucharadas de garbanzos con algo de caldo y reincorporarlo al potaje.

  4. 4
    ⏱ 5 min

    Finalmente, añade las espinacas frescas. Dales un par de vueltas, tapa la olla y hierve a fuego suave durante 4-5 minutos más. Prueba y corrige de sal si es necesario, teniendo en cuenta el punto de sal del bacalao. Sirve caliente y disfruta.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar bacalao fresco en lugar de desalado?

Sí, puedes usar bacalao fresco, pero asegúrate de desmenuzarlo y cocinarlo brevemente antes de añadirlo al potaje para que no se deshaga demasiado. Ajusta la sal al gusto.

¿Se puede congelar este potaje?

Sí, este potaje se congela muy bien. Una vez frío, guárdalo en un recipiente hermético y podrás conservarlo en el congelador hasta por 3 meses. Para descongelar, pásalo a la nevera la noche anterior y caliéntalo suavemente en una olla.

¿Qué puedo hacer si el potaje queda demasiado líquido?

Si el potaje queda demasiado líquido, puedes triturar una porción mayor de garbanzos con un poco de caldo y reincorporarlos. Otra opción es dejarlo reducir a fuego suave sin tapa durante unos minutos más, removiendo ocasionalmente.

¿Puedo añadir otras verduras?

Claro, puedes enriquecer el potaje con otras verduras como zanahoria picada, puerro o patata. Añádelas junto con la cebolla y el ajo para que se cocinen bien.

¿Es apto para vegetarianos o veganos?

Esta receta, tal como está, no es apta debido al bacalao y al caldo de pescado. Sin embargo, puedes adaptarla fácilmente omitiendo el bacalao y usando solo caldo de verduras para una versión vegana. El sabor será diferente pero igualmente delicioso.