Mutabal de Calabacín
Una versión deliciosa y sencilla del mutabal, sustituyendo la berenjena por calabacín asado para un untable cremoso y lleno de sabor.
El mutabal de calabacín es una alternativa fresca y ligera al tradicional mutabal de berenjena, manteniendo toda la esencia y el sabor de la cocina de Oriente Medio. Es un aperitivo versátil, perfecto para untar en pan de pita, crudités o como acompañamiento de carnes y pescados. Su preparación es sorprendentemente sencilla y el resultado es una crema suave y aromática que conquistará a todos.
Para lograr la textura y el sabor perfectos, es crucial asar bien el calabacín hasta que esté tierno y ligeramente tostado, lo que realzará su dulzura natural. Asegúrate de retirar el germen del ajo para evitar que el mutabal resulte demasiado fuerte o indigesto. El yogur griego aporta una cremosidad extra y un toque de acidez que equilibra los sabores. Si no tienes tahini, puedes omitirlo, pero su sabor a sésamo tostado es característico y muy recomendable.
Este mutabal se conserva muy bien en la nevera en un recipiente hermético durante 3-4 días. Puedes prepararlo con antelación para tus reuniones o como parte de tu 'batch cooking' semanal. Experimenta con las especias: un poco de comino o pimentón dulce pueden darle un giro interesante. Para una versión más picante, añade una pizca de cayena.
Preparación
- 1⏱ 5 min
Precalienta el horno a 220°C con calor arriba y abajo. Corta los calabacines por la mitad a lo largo y haz unos cortes superficiales en la pulpa con un cuchillo. Salpimienta generosamente y rocía con un buen chorro de aceite de oliva.
- 2⏱ 35 min
Hornea los calabacines en la bandeja central del horno durante 30-40 minutos, o hasta que estén tiernos por dentro y ligeramente tostados por fuera. Deben tener un aspecto caramelizado pero sin quemarse. Retira del horno y deja enfriar ligeramente.
- 3⏱ 5 min
Una vez fríos, retira las puntas y cualquier parte que pueda haberse quemado en exceso. Con una cuchara, saca la pulpa del calabacín y colócala en un procesador de alimentos o batidora.
- 4⏱ 2 min
Añade al procesador la pulpa de calabacín, el tahini, el zumo de medio limón, el yogur griego, el diente de ajo (sin el germen), sal, pimienta y el aceite de oliva. Si lo deseas, incorpora las hojas de hierbabuena, el comino molido y el pimentón dulce.
- 5⏱ 3 min
Tritura todos los ingredientes hasta obtener una crema homogénea y suave. Prueba y ajusta la sal, pimienta o zumo de limón si es necesario.
- 6⏱ 1 min
Sirve el mutabal de calabacín en un cuenco, puedes decorarlo con un chorrito de aceite de oliva, unas hojas de hierbabuena fresca o una pizca de pimentón. Disfruta con pan de pita, tostadas o crudités.
Preguntas frecuentes
¿Puedo hacer esta receta sin tahini?
Sí, puedes omitir el tahini si no lo tienes o no te gusta su sabor, aunque es un ingrediente clave en el mutabal tradicional. El resultado será igualmente delicioso, pero con un perfil de sabor ligeramente diferente.
¿Cómo puedo hacer el mutabal más cremoso?
Para un mutabal aún más cremoso, puedes añadir un poco más de yogur griego o un chorrito extra de aceite de oliva al triturar. Asegúrate de que el calabacín esté muy tierno después de asarlo.
¿Se puede congelar el mutabal de calabacín?
No se recomienda congelar el mutabal, ya que la textura puede cambiar al descongelarse, volviéndose más acuosa. Es mejor consumirlo fresco o conservarlo en la nevera.
¿Con qué puedo acompañar el mutabal?
El mutabal es excelente con pan de pita tostado, pan naan, tostadas, galletas saladas o una variedad de crudités como zanahorias, pepino, apio o pimientos. También puede servir como guarnición para carnes a la parrilla o falafel.
¿Puedo usar calabacín cocido en lugar de asado?
Aunque puedes usar calabacín cocido al vapor o hervido, el asado es fundamental para el sabor de esta receta. El proceso de asado carameliza los azúcares del calabacín, aportando una profundidad de sabor y un toque ahumado que no se consigue con otros métodos de cocción.