Guiso de Costillas con Garbanzos
Un guiso reconfortante y lleno de sabor, perfecto para los días fríos, con costillas de cerdo tiernas y garbanzos cocidos en un sofrito aromático.
Este guiso de costillas con garbanzos es una joya de la cocina tradicional, ideal para esos días en los que buscas un plato contundente y reconfortante. Su secreto reside en un sofrito bien elaborado y una cocción lenta que permite que todos los sabores se integren a la perfección, resultando en una carne tierna que se deshace en la boca y unos garbanzos impregnados de un caldo delicioso.
Para conseguir un guiso excepcional, no escatimes en el tiempo de sofrito; es la base de todo el sabor. Asegúrate de dorar bien las costillas al principio para sellar sus jugos y aportar profundidad. El uso de un buen caldo de carne marcará una gran diferencia, y si no tienes, puedes usar agua y una pastilla de caldo de calidad. No olvides reducir el vino tinto a seco, ya que esto concentra su sabor y elimina el alcohol, dejando solo sus matices.
Este guiso es perfecto para preparar en grandes cantidades, ya que mejora con el reposo. Puedes conservarlo en el frigorífico hasta por 3-4 días en un recipiente hermético. También congela muy bien; una vez frío, divídelo en porciones y congélalo hasta por 3 meses. Para descongelar, pásalo al frigorífico la noche anterior y caliéntalo suavemente en una olla o microondas. Si quieres una versión vegetariana, puedes sustituir las costillas por setas variadas y usar caldo de verduras.
Preparación
- 1⏱ 10 min
Salpimenta las costillas de cerdo troceadas y dóralas bien en una olla con un buen chorro de aceite de oliva. Retira y reserva.
- 2⏱ 20 min
En el mismo aceite, rehoga bien el pimiento, la cebolla y el ajo picados. Añade el pimentón dulce, rehoga unos segundos e incorpora el tomate rallado. Sofríe a fuego lento unos 15 minutos, hasta obtener un sofrito contundente.
- 3⏱ 65 min
Agrega el vino tinto y reduce a seco. Reincorpora las costillas a la olla y cubre con el caldo de carne. Añade los aromáticos (laurel y romero, si los usas) y hierve a fuego suave con la olla tapada durante una hora.
- 4⏱ 30 min
Destapa la olla y deja reducir el caldo junto con las costillas otros 25-30 minutos más, hasta que las costillas estén bien tiernas. Incorpora los garbanzos previamente cocidos y dales un ligero hervor.
- 5⏱ 5 min
Añade un puñado de perejil picado y deja reposar unos minutos antes de servir. ¡A disfrutar!
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar garbanzos secos en lugar de cocidos?
Sí, pero deberás ponerlos a remojo la noche anterior y cocerlos por separado hasta que estén tiernos antes de incorporarlos al guiso, siguiendo los mismos pasos.
¿Qué tipo de vino tinto es el mejor para esta receta?
Un vino tinto seco de cuerpo medio, como un Rioja o un Tempranillo, funcionará muy bien. Evita los vinos muy dulces o muy ligeros.
¿Se puede hacer este guiso en olla a presión?
Sí, puedes reducir significativamente el tiempo de cocción. Después de añadir el caldo y las costillas, cocina en olla a presión durante unos 20-25 minutos desde que sube la válvula. Luego, abre y sigue con los pasos de reducción e incorporación de garbanzos.
¿Puedo añadir otras verduras al guiso?
Claro, puedes incorporar zanahorias en rodajas o patatas en trozos junto con el caldo para enriquecer aún más el guiso. Asegúrate de que estén bien cocidas antes de servir.
¿Cómo puedo espesar el caldo si queda muy líquido?
Si el caldo queda demasiado líquido, puedes retirar un poco de líquido, mezclarlo con una cucharadita de maicena y volver a incorporarlo al guiso, cocinando a fuego suave hasta que espese. Otra opción es aplastar algunos garbanzos o trozos de patata (si los has añadido) contra el lateral de la olla.