Escalivada con Anchoas
Una ensalada mediterránea clásica y sencilla, con hortalizas asadas y el toque salado de las anchoas, perfecta para cualquier ocasión.
La escalivada con anchoas es una joya de la cocina mediterránea, ideal para disfrutar en cualquier época del año, especialmente cuando el buen tiempo invita a platos más ligeros y frescos. Su sencillez radica en la cocción de las hortalizas al horno, lo que potencia sus sabores naturales y las deja con una textura tierna y ligeramente ahumada. La adición de anchoas eleva el plato, aportando un contraste salado y umami que complementa a la perfección la dulzura de los vegetales asados.
Para lograr una escalivada perfecta, el truco está en el asado lento y a la temperatura adecuada. Asegúrate de voltear las hortalizas a mitad de cocción para que se hagan de manera uniforme. Un consejo clave es tapar los pimientos una vez asados; el vapor que se genera ayuda a que la piel se desprenda con facilidad. No te olvides de usar cebollas pequeñas o cortar las grandes por la mitad para asegurar una cocción homogénea. El aliño final con un buen aceite de oliva virgen extra y ajo picado es esencial para realzar todos los sabores.
Esta receta es muy versátil. Puedes añadir otras hortalizas como calabacín o tomate, o incluso un poco de bacalao desmigado para una versión más completa. Se conserva muy bien en el frigorífico durante 3-4 días en un recipiente hermético, lo que la convierte en una excelente opción para preparar con antelación. Sirve la escalivada fría o templada, como aperitivo, guarnición o plato principal ligero.
Preparación
- 1⏱ 10 min
Precalienta el horno a 200°C con calor arriba y abajo, sin ventilación.
- 2⏱ 3 min
Lava las berenjenas, los pimientos y las cebollas. Colócalos enteros en una bandeja apta para horno.
- 3⏱ 1 min
Añade sal al gusto y un buen chorro de aceite de oliva sobre las hortalizas.
- 4⏱ 60 min
Hornea las hortalizas durante 50-60 minutos a 200°C. A mitad de cocción (aproximadamente a los 25-30 minutos), dales la vuelta para que se asen de manera uniforme. Si usas cebollas grandes, córtalas por la mitad antes de hornear.
- 5⏱ 20 min
Una vez asados, retira los pimientos del horno y tápalos inmediatamente con papel de aluminio o un paño de cocina durante unos 20 minutos. Esto facilitará el pelado.
- 6⏱ 10 min
Cuando las hortalizas estén templadas, retira la piel de los pimientos y las berenjenas. Limpia los pimientos de semillas y córtalos en tiras con los dedos. Haz lo mismo con la berenjena.
- 7⏱ 2 min
Pela las cebollas y córtalas en tiras con un cuchillo.
- 8⏱ 1 min
Junta todas las hortalizas asadas y cortadas en una bandeja o bol grande.
- 9⏱ 2 min
Pica finamente el diente de ajo y añádelo a las hortalizas. Aliña con sal, un buen chorro de aceite de oliva virgen extra y, opcionalmente, un chorrito de vinagre.
- 10⏱ 1 min
Mezcla bien todos los ingredientes para que se impregnen los sabores.
- 11⏱ 30 min
Refrigera la escalivada durante al menos 30 minutos para que los sabores se asienten y se sirva fresca.
- 12⏱ 2 min
Emplata la escalivada y decora con anchoas al gusto. Sirve y disfruta.
Preguntas frecuentes
¿Puedo preparar la escalivada con antelación?
Sí, la escalivada es un plato ideal para preparar con antelación. De hecho, los sabores se asientan y mejoran con el tiempo. Puedes guardarla en un recipiente hermético en el frigorífico hasta por 3-4 días.
¿Qué tipo de pimientos puedo usar?
Tradicionalmente se usan pimientos rojos, pero puedes añadir un pimiento verde para un toque de color y un sabor ligeramente diferente. Asegúrate de que sean frescos y firmes.
¿Es necesario pelar las hortalizas?
Sí, para la escalivada clásica se pelan las hortalizas asadas. Esto contribuye a la textura suave y delicada del plato. Tapar los pimientos después de asarlos ayuda mucho a que la piel se desprenda fácilmente.
¿Puedo añadir otros ingredientes?
¡Claro! La escalivada es muy versátil. Puedes añadir calabacín, tomates asados, aceitunas negras, alcaparras o incluso un poco de bacalao desmigado para enriquecerla.
¿Cómo puedo servir la escalivada?
La escalivada es deliciosa como aperitivo, acompañada de pan tostado, como guarnición para carnes o pescados, o como plato principal ligero en una ensalada más completa.